Ya son una realidad los viajes espacial
Bogotá, Colombia (RCN) - La potencia de los súperprocesadores de computador y el avance de la ingeniería aeroespacial, hacen posible el sueño de visitar el cosmos a un costo relativamente razonable.
Y será posible gracias a “Hermes”, un transbordador espacial, que mide la tercera parte de uno convencional, y que puede alojar hasta cuatro pasajeros y llevarlos a 113 mil pies de altura, para observar la Tierra."Inicialmente costará 100 mil dólares por persona, pero luego cada pasajero pagaría entre 27 mil y 30 mil dólares cuando el programa este masificado y en servicio frecuente", aseguró Morris Jarvis, creador. “Hermes” ofrece dos servicios: el primero, salir en un vuelo propulsado por un globo de helio a una altura de 30 kilómetros. Allí se separará del globo y regresará a la Tierra flotando, como un aeroplano. El segundo, salir en un cohete a 100 kilómetros de altura sobre la Tierra, y hacer un recorrido de 15 minutos en gravedad cero.“Los pasajeros deberán someterse a un preparación física y psicológica, incluida en el costo del tiquete, pero creo que vale la pena hacerlo para disfrutar del momento más feliz de sus vidas”, señaló Jarvis.Los materiales y diseño aerodinámico son un secreto de estado, pero incluye un súperprocesador multinúcleo que permite enviar información desde el espacio en tiempo real, lo cual permite maniobrarlo libremente mientras flota.
Y será posible gracias a “Hermes”, un transbordador espacial, que mide la tercera parte de uno convencional, y que puede alojar hasta cuatro pasajeros y llevarlos a 113 mil pies de altura, para observar la Tierra."Inicialmente costará 100 mil dólares por persona, pero luego cada pasajero pagaría entre 27 mil y 30 mil dólares cuando el programa este masificado y en servicio frecuente", aseguró Morris Jarvis, creador. “Hermes” ofrece dos servicios: el primero, salir en un vuelo propulsado por un globo de helio a una altura de 30 kilómetros. Allí se separará del globo y regresará a la Tierra flotando, como un aeroplano. El segundo, salir en un cohete a 100 kilómetros de altura sobre la Tierra, y hacer un recorrido de 15 minutos en gravedad cero.“Los pasajeros deberán someterse a un preparación física y psicológica, incluida en el costo del tiquete, pero creo que vale la pena hacerlo para disfrutar del momento más feliz de sus vidas”, señaló Jarvis.Los materiales y diseño aerodinámico son un secreto de estado, pero incluye un súperprocesador multinúcleo que permite enviar información desde el espacio en tiempo real, lo cual permite maniobrarlo libremente mientras flota.

